La cooperativa Heroés de Piedras Rojas en El Salvador construyendo bajo el Modelo Cooperativo de Vivienda por Ayuda Mutua. 
Foto: Mónica Hernandez

La cooperativa Heroés de Piedras Rojas en El Salvador construyendo bajo el Modelo Cooperativo de Vivienda por Ayuda Mutua. Foto: Mónica Hernandez

 

El Modelo Cooperativo de Vivienda  por Autogestión y Ayuda Mutua  

We Effect impulsa el modelo Cooperativo de Vivienda  por Autogestión y Ayuda Mutua, basado en la experiencia sostenida por más de cuarenta años por la organización uruguaya, Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM).  El modelo se apoya en tres pilares: autogestión, ayuda mutua y la propiedad cooperativa.

Autogestión

La autogestión tiene como base la democracia directa, es decir las personas socias de la cooperativa formulan en forma directa sus demandas y generan sus propuestas. Ellas mismos controlan todo el proceso de construcción de sus viviendas, y luego el manejo de su comunidad.

El traslado del conocimiento es necesario para el manejo de la empresa cooperativa de la mejor forma. Las socias y los socios reciben cursos en administración, cooperativismo, manejo de conflictos, equidad de género, construcción, y mucho más.

La autogestión forma no solamente constructores de vivienda, sino también constructores de democracia. Permite formar seres críticos y preparados para afrontar los nuevos desafíos a los que se enfrenta la comunidad en su conjunto.

La Ayuda Mutua

Desde la formación de la cooperativa, durante la construcción de las viviendas y luego en el constante proceso de construcción de su comunidad, las personas socias de la cooperativa contribuyen constantemente con su propio tiempo y mano de obra.

Al sustituir gran parte de la mano de obra contratada se disminuyen sustancialmente los costos y las personas acceden a una vivienda que en cualquier otra situación hubiera sido inalcanzable. La ayuda mutua genera cohesión en el colectivo y crea valores de solidaridad e igualdad.

Propiedad Colectiva

Un pilar importante del modelo que impulsamos es la propiedad colectiva, con la cual una persona socia  no puede vender su vivienda, por ser precisamente propiedad de la cooperativa. Cada hogar tiene usufructo para siempre de su casa y los niños tienen derecho a la herencia.

En caso de necesitar mudarse, renuncia a la cooperativa, la cual reintegra la inversión hecha por la persona socia. Esta es la coherencia con el principio de que la vivienda es un derecho humano y no una mercancía; este derecho se usa y se disfruta, pero sin someterlo luego a las reglas del mercado.

 

 

 

 

 

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